Las mujeres jóvenes han soportado en sus propias humanidades, la terrible combinación de la violencia estatal con la violencia machista, enraizada en la cultura nicaragüense. Solo basta dar un breve recorrido por las redes sociales, y podremos constar como los cuerpos de las mujeres jóvenes han estado en el centro de las agresiones no solo de los defensores del régimen Ortegamurillo, sino de quienes se oponen a él.

Un diagnóstico recientemente elaborado por el colectivo feminista EnRedadas por el arte y la tecnología, revela que, a partir del 18 de abril, las activistas feministas jóvenes, han sufrido toda clase de agresiones tanto en el espacio público como en el privado, pero tales hallazgos se pueden extender al conjunto de las jóvenes.

A pesar de la violencia, las jóvenes feministas han participado decididamente en todas las formas de resistencia en contra del régimen Ortegamurillo, apostando y aportando formas creativas de participación que sin duda tienen su origen en los aprendizajes construidos colectivamente en las redes y colectivos feministas.

En esta edición de Cuerpos Sin-Vergüenzas conversamos con feministas jóvenes sobre el impacto de la represión y sus apuestas hacia el futuro.  En cabina nos acompañaron Oyanca y Alondra, activistas feministas.

 Preocupaciones y esperanzas de feministas jóvenes

Desde la mirada de Alondra “la violencia de Estado tiene en sus raíces la violencia machista, la conexión es evidente, un Estado que desprecia la vida de las mujeres”, manifestó. Considera que la violencia contra las mujeres jóvenes ha tenido matices particulares en medio de la crisis: secuestros, violaciones, desapariciones y desplazamiento forzado.

 Oyanca opina que “no hay prioridad por castigar femicidios, prevalece la cultura de la impunidad”. Expresó que la prioridad del régimen y la policía es perseguir y capturar a toda persona vinculada a protestas y en segundo plano queda el castigo a agresores y femicidas.

 Desde una perspectiva intergeneracional, Alondra señala que las feministas que lucharon contra la dictadura somocista y que ahora están haciendo frente al régimen “nos dan una lección de ética, compromiso y coherencia”, lo que representa una apuesta para seguir haciendo movimiento en situaciones tan adversas.

Por su parte, Oyanca comentó que las feministas adultas han representado aprendizajes y son una motivación para seguir luchando.  Sobre los desafíos ante el panorama nacional, Alondra disertó que la apuesta mayor sigue siendo la paz, pero con justicia. Oyanca y Alondra motivan a seguir resistiendo de forma pacífica, creativa, para la defensa de los derechos de las mujeres y el fortalecimiento de la democracia.

 Les invitamos a escuchar completa esta edición de Cuerpos Sin-Vergüenzas y conozcan más sobre el análisis, las preocupaciones y esperanzas de feministas jóvenes, a 10 meses de crisis.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *