06/03/2020

Desde el retorno de Daniel Ortega a la presidencia en el año 2007, nuestro país ha retrocedido en materia de respuesta institucional para la prevención de la violencia de género y la sanción a los agresores.

El desmantelamiento de las comisarías de la mujer, las ilegales reformas por decreto a la Ley integral contra la violencia hacia las mujeres y la impunidad, son expresivas evidencias de la falta de voluntad del régimen Ortegamurillo para responder adecuadamente al problema de la violencia.

Aquellas mujeres que han decidido denunciar las agresiones sufridas, se enfrentan al desprecio, el irrespeto y la revictimización por parte de policías, fiscales, jueces y funcionarias del ministerio de la familia, que ajenos a los marcos internacionales de derechos humanos, actúan de acuerdo con las orientaciones de la pareja presidencial, quienes públicamente han dicho que la violencia es un problema de “mala comunicación entre hombres y mujeres”.

Pero las víctimas de la violencia de género también se enfrentan a las acusaciones que provienen de una sociedad que ha naturalizado y justificado este tipo de violencia, haciendo recaer en las propias víctimas la responsabilidad.

Ante la ausencia de respuesta estatal y la complicidad social, durante los últimos meses han surgido algunas iniciativas de denuncia a través de las redes sociales entre las que figuran el Me too Nicaragua y el más recientemente el blog de la denuncia.

Para hablar de la importancia de estas nuevas formas de denuncia como alternativa ante la impunidad y la tolerancia, Cuerpos Sin-Vergüenzas ha invitado a Gema Manzanares del colectivo Enredadas por el arte y la tecnología y “Natalia” de El blog de la denuncia.

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