En todos los tiempos y lugares, hay personas que transgreden la norma que prohíbe determinadas expresiones de deseo en los espacios considerados públicos. Los encuentros sexuales son considerados propios del espacio privado, atendiendo a una supuesta “moral pública” que consideraría una ofensa la exposición del gozo en esta dimensión.

David Rocha nos recuerda como después del terremoto de 1972, el centro urbano de Managua quedó convertido en escombros y se perfiló como un espacio para la realización de prácticas sexuales disidentes. Un lugar de encuentro de homosexuales y para el trabajo sexual realizado por mujeres y travestis.

En esta edición de Cuerpos Sin-Vergüenzas conversamos sobre encuentros sexuales en sitios públicos y sus implicaciones en el debate sobre la sexualidad y los imaginarios que la han modelado a través de la historia. En cabina nos acompañaron Juanita Urbina, estudiante de trabajo social, activista Trans Feminista e integrante del equipo de La Corriente, asimismo, David Rocha Cortez, actor titiritero, crítico teatral e investigador cultural.

Resignificar los espacios públicos

Desde la mirada de David Rocha, la ciudad está llena de deseos. Y para constatarlo, basta echar un vistazo a la enorme cantidad de imágenes sexuales que se nos muestran en la publicidad dominante. Al hablar sobre prácticas sexuales en lugares públicos, Rocha explica que es una forma de resignificar los espacios, es decir, reutilizarlos para encuentros sexuales y afectivos.

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Rocha diserta que los encuentros sexo-afectivos en los espacios públicos son invisibilizados desde las narrativas dominantes de la sexualidad, es por ello que existe una permanente búsqueda de espacios de fuga de los discursos dominantes.

Juanita Urbina opina que el sexo en lugares públicos es un deseo consensuado, permitido entre las partes que participan. Sin embargo, existe una idea perversa de lo que son este tipo de prácticas sexuales y es por ello que la sociedad lo tacha de pecado, de inmoral, en un sistema que busca controlar y sancionar. A pesar de ello, asegura que entre mayores prohibiciones tenemos, mayor es el deseo de la transgresión.

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Uno de los riesgos a los que se enfrentan sobre todo disidentes sexuales y del género, ante el sexo en sitios públicos, son las agresiones machistas. Juanita comentó que bajo la premisa de “actos inmorales”, ha tenido constancia de agresiones contra personas homosexuales en centros comerciales. Al respecto, Rocha compartió que desde su blog “Crónicas de la Ciudad” ha hecho visible estas formas de violencia.

Les invitamos a escuchar y descargar esta edición de Cuerpos Sin-Vergüenzas y entre otras curiosidades, conozcamos más sobre los grados de tolerancia/intolerancia de quienes observan a personas que tienen sexo en lugares públicos, incluyendo bares, centros de playa, calles obscuras.

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