El pasado 27 de febrero, se dio inicio a la mesa de negociación entre el régimen Ortegamurillo y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, en la búsqueda de una salida pacífica a la crisis social y política que atraviesa el país desde hace casi un año.

Este proceso ha generado diversas posturas en la población. Por un lado, porque el régimen anunció el establecimiento de esta mesa luego de una reunión con los banqueros del país.

Por otro lado, generó malestar la falta de representatividad de familiares de víctimas directas de la represión y otros sectores que también merecen y demandan ser escuchados, así como una mínima representación de mujeres en el equipo negociador de la Alianza Cívica; asimismo, el no definir condiciones mínimas antes de aceptar sentarse en esta mesa.

Aun con preocupaciones y alertas, muchas y muchos ven una oportunidad de poder encontrar una salida a la crisis y colocar al centro, las exigencias del pueblo nicaragüense: fin de la represión estatal, libertad para todas las presas y presos políticos, verdad y justicia reparadora para las víctimas directas de la represión y adelanto de elecciones.

En esta edición de Cuerpos Sin – Vergüenzas conversamos con Daniel Esquivel, esposo de la presa política Irlanda Jerez y con Carmen Chamorro, integrante de Construimos Nicaragua, sobre las perspectivas de lo que ha sido este proceso de negociación y demandas a corto y largo plazo.

El pueblo habló en las calles

Daniel Esquivel expresa que “el pueblo habló en las calles (…) la ruta a seguir todos la tenemos clara”, haciendo alusión a las exigencias que deben estar al centro de la mesa de negociación, entre las que destaca: libertad de presas y presos políticos y anulación de procesos penales, justicia para las y los asesinados, libertad de expresión y adelanto de elecciones.

El encierro y los malos tratos en las cárceles están dejando graves secuelas psicológicas y físicas, denunció Daniel. Refirió que “tener un preso es estar preso uno también”, al hablar de su esposa Irlanda Jerez y la difícil situación de familiares de reas y reos políticos, quienes deben estar permanentemente pendientes de si comieron, si recibieron medicinas, si recibieron golpizas.

Desde la mirada de Carmen Chamorro, la Alianza Cívica se ha mostrado seria al definir mecanismos para el proceso de negociación, como ha sido la hoja de ruta. Sin embargo, considera que los Ortega-Murillo no han cumplido las precondiciones y se percibe que está negociando para ganar tiempo “no funciona una negociación si no hay voluntad”, dijo.

La decisión de la Conferencia Episcopal de Nicaragua al rechazar la invitación como testigo y asesor, Carmen lo ve como un gesto de dignidad, puesto que “no deben legitimar algo con lo que no están de acuerdo”.

Carmen piensa que la Alianza Cívica debe escuchar a la Asociación Madres de Abril y al Comité pro liberación de presas y presos políticos. Además, propone el establecimiento de diálogos internos para poner sobre la mesa las exigencias de sectores sociales que han sido protagonistas de esta insurrección en Nicaragua, quienes lamentablemente, han sido desplazados en la mesa de negociación.

Les invitamos a escuchar completa esta edición de Cuerpos Sin-Vergüenzas y conozca más sobre el análisis que Daniel y Carmen hacen del proceso de negociación ante la crisis que atraviesa nuestro país.

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