Recientemente la Asociación Médica Nicaragüense –AMN- denunció que al menos 240 doctoras/es han sido despedidos de hospitales del sistema de salud pública, como represalia por haber atendido heridos, por expresar en redes sociales su condena a la violencia estatal o por participar en protestas antigubernamentales.

Los despidos se han efectuado en hospitales públicos de Managua, León, Masaya y Jinotepe. En el reporte de la AMN se incluyen también a 25 catedráticas/os de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua -UNAN-Managua- quienes recibieron cartas de despido basadas en el Artículo 45 del Código del Trabajo de Nicaragua.

Otra parte del cuerpo docente de planta y personal administrativo de las Facultades de Humanidades, Administración y departamentos académicos, también fueron despedidas/os en la UNAN – Managua y UNAN – Matagalpa, siendo más de 40 la cantidad de personas afectadas por esta medida arbitraria.

En esta edición de Cuerpos Sin-Vergüenzas platicamos sobre las consecuencias de los despidos injustificados del gobierno de OrtegaMurillo. En cabina conversamos con un docente y una médica, quienes han vivido en carne propia los efectos de esta escalada represiva. 

Despidos injustificados en universidades públicas y sector salud

Nuestro docente invitado expresa que en Nicaragua se ha recrudecido la represión, manifestada en asesinatos, detenciones y migración forzada. Opina que el gobierno Ortega – Murillo “están arremetiendo en contra de la gente que pensó diferente, que alzó su voz en contra de esta masacre, porque no se le puede llamar de otra manera”. De estos despidos injustificados han sido víctimas personas que trabajaban en las instituciones del Estado, y también docentes de todos los subsistemas educativos, incluyendo universidades públicas.

Una de las consecuencias directas en su vida cotidiana, es el miedo a ser capturado en cualquier momento, solo por pensar diferente o haber escrito algo en Facebook, enuncia el profesor.

Desde la mirada de la médica que nos acompañó en este programa, estos cuatro meses de crisis sociopolítica han sido meses de violencia que tienen un impacto psicológico en cada familia y hogar “no estamos normal”, estamos viviendo con miedo, en medio de la represión, el acoso, la inseguridad “un punto de ebullición que pronto vamos a volar la tapa”, dijo.

La médica detalló que los despidos injustificados en el sector salud, han sido dirigidos a médicos/as sub especialistas, lo que tiene un impacto grave en la población más pobre del país “están afectando a muchas mujeres, niñas, niños, hombres que dependen de la atención de ese médico”, afirma. Destaca que estos profesionales de la salud son insustituibles porque es el personal más capacitado del país, lo que afecta en gran medida, la calidad de atención.

“Nadie puede decirme que son ciento y pico de muertos”, expresa la doctora, pues ella vio cuantos muertos eran, cómo morían y de qué tipo de armas venían los disparos que causaron el fallecimiento, expone.

El profesor tiene la esperanza de que se restituya la autonomía universitaria, el pluralismo, y libertad de cátedra. Por su parte, la doctora apunta que “cuando el sol vuelva a salir, bastaría con que nos permitan seguir siendo médicos, y servir, sentirnos honrados que nuestra profesión es digna y que la puedo desempeñar con orgullo, sin que digan que soy criminal y terrorista”. 

 

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