El próximo sábado primero de diciembre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Vih – Sida, fecha en la que organizaciones que trabajan con personas que viven con Vih, no solo informan a la ciudadanía sobre las causas de esta epidemia, sino que dan a conocer sus demandas.

Para hablar de la situación de las personas que viven con Vih en Nicaragua y analizar la respuesta que el gobierno ha brindado durante los últimos 12 años, nos acompañó en esta edición de Cuerpos Sin–Vergüenzas Máximo Bohórquez, activista de derechos humanos por las personas que viven con Vih.

Una radiografía del Vih en Nicaragua

En el caso de Nicaragua- como en otros países de la región- la respuesta gubernamental ha estado determinada por la ausencia de un enfoque integral capaz de abordar no solo las consecuencias, sino las causas de esta pandemia. Al respecto, el informe conjunto elaborado por diversas organizaciones feministas en el marco de la III Conferencia Regional de Población y Desarrollo, revela la ausencia de información pública transparente y confiable sobre la situación del Vih en Nicaragua.

Desde la mirada de Máximo Bohórquez “el gobierno no toma cartas en el asunto, no es prioridad”, dice respecto a la respuesta gubernamental ante la epidemia del Vih en Nicaragua. Para el activista, esto se manifiesta en la eliminación del Programa Nacional de Lucha contra el Vih – Sida que data desde el año 2007.

Sobre la calidad de atención, Máximo expresa que existe una marcada discriminación hacia compañeras trans por parte del personal de salud, una desinformación total en materia de educación sexual y reproductiva, aunque se garantiza atención de planificación familiar, no se toma en cuenta las infecciones de transmisión sexual –ITS-.

A partir del 18 de abril, Nicaragua ha estado sumida en una profunda crisis que afecta a toda la sociedad y las consecuencias también se han manifestado en la atención que el Ministerio de Salud debe asegurar a las personas que viven con Vih.

Máximo dijo que actualmente prevalece un desconocimiento del estadio clínico de las personas que viven con el Vih, hay rotación constante de personal de salud, contratación de personal médico no calificado para la atención, existe condicionamiento en la entrega del medicamento y las denominadas VICTIS, que son clínicas de atención de ITS para la población en general, han venido cerrando a falta de presupuesto, disertó el activista.

Les invitamos a escuchar completa esta edición de Cuerpos Sin-Vergüenzas y conozcan más sobre la radiografía del Vih en Nicaragua y el impacto de la crisis sociopolítica.

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