La campaña ¿Y vos, cómo hacés el amor? estuvo en el municipio de Wiwili del departamento de Jinotega, participando en la presentación un grupo de 220 personas, entre estudiantes y docentes del Instituto Nacional Rubén Darío, actividad que contó con la coordinación del grupo Ideas de este municipio.

Cerca de 200 adolescentes y jóvenes del Grupo de Mujeres Crecer de El Viejo y de las Redes Locales de la Red Nacional por los Derechos Sexuales y Reproductivos de Puerto Morazán y El Viejo, asistieron a la presentación de la Campaña ¿Y vos, cómo hacés el amor? realizada en el auditorio del colegio Nuestra Señora de la Concepción en El Viejo, Chinandega.

María Teresa Blandón, directora de La Corriente, compartió con las y los participantes, en su mayoría, estudiantes de secundaria, los mitos del amor romántico que trastocan el sentimiento amoroso y lo transforman en pérdida de la libertad individual, una apropiación y cosificación del otro/a que distorsionan las relaciones amorosas.

En este último taller, convocamos a un grupo de 20 mujeres, una mezcla de activistas feministas y otras que son parte de grupos de teatro mixtos o únicamente de mujeres. Vinieron compañeras de Matagalpa, Boaco, Granada y Managua. Mujeres que nos han acompañado desde el primer taller, otras que estuvieron en los siguientes talleres y otras que apenas incursionaban en el Teatro Cabaret, pero que cuentan con experiencia teatral.

Un espacio de reflexión crítica tuvieron cerca de cien jóvenes activistas de diversas procedencias étnicas, sexuales y de género, este 12 se septiembre en el relanzamiento de la campaña “Por una cultura laica” impulsada por el Programa Feminista La Corriente, evento realizado en el Hotel Las Mercedes, Managua.

«Cuando yo hablo de violencia machista, pretendo hablar de todas las formas que se dan en todos los lugares, contra todas las personas que rompen con los estereotipos del sistema sexo-género-sexualidad, transgreden esos roles y con su cuerpo, sus prácticas y sus deseos, enfrentan esa forma patriarcal de limitar nuestras posibilidades. Yo hablo de violencia como una manifestación de poder de quien puede y quien lo tiene para atacar, por un lado a estos cuerpos rebeldes y por otro lado las mujeres.»